En el mes de enero del presente año, el gobierno de la CDMX distribuyó a maestros y alumnos las guías de actuación ante el riesgo suicida en el ámbito escolar con el propósito de salvar vidas. Foto Facebook Clara Brugada
Alonso Urrutia y Emir Olivares
Periódico La Jornada
Martes 1º de septiembre de 2026
Con la premisa de que la salud mental es un derecho humano fundamental, la Guía de Orientación para los Jóvenes, que será la base del programa El ABC de las Emociones en las escuelas secundarias y preparatorias, pretende alertar a los jóvenes sobre los cambios emocionales propios de la adolescencia, que en algunos casos pueden derivar en cuadros depresivos; ayudarlos a identificar los distintos niveles de violencia a los que pueden enfrentarse, subrayando que estas prácticas no deben normalizarse, y advertir sobre los efectos positivos y negativos de la inteligencia artificial.
En cuanto a las violencias, la guía menciona los distintos tipos a los que pueden enfrentarse: física; sicológica –humillaciones, burlas, amenazas y manipulación–; económica; sexual, y digital. “Esto afecta como nos sentimos, nuestra autoestima y tranquilidad”. La guía incluye un “violentómetro” e insta a los jóvenes a denunciar estas conductas.
Subraya que la violencia no debe normalizarse, sino hacerse pública e incluso buscar soluciones con la familia o los docentes. Enfatiza que estas prácticas pueden estar asociadas con el racismo, la misoginia o la homofobia.
“Reconocer las situaciones de violencia que pueden presentarse nos permite cuestionarlas y transformarlas para construir relaciones más respetuosas”, señala la guía, destacando que “cuidarnos es un acto colectivo”.
En el caso de la violencia digital, refiere que puede incluir prácticas de acoso, amenazas, vigilancia y difusión sin consentimiento de contenido en plataformas digitales que dañan la integridad, privacidad o libertad de las personas. Incluso informa que existen leyes, como la de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes o la ley Olimpia, para proceder legalmente.
Explica que los cambios emocionales pueden ser normales, pero también advierte sobre indicios de situaciones problemáticas, desde algunas de riesgo moderado, como el llanto frecuente, el aislamiento, una baja significativa del rendimiento escolar o cambios repentinos y persistentes de conducta, hasta crisis de ansiedad o pánico, autolesiones visibles, pensamientos de hacerse daño o incluso de no querer vivir. Menciona la necesidad de procesar estos estados de ánimo y cómo solicitar ayuda.
El documento también informa a los jóvenes que subir contenido a plataformas digitales implica riesgos, pues éste puede ser utilizado indefinidamente. Les recomienda verificar cuidadosamente la información disponible en esas plataformas, porque no todo lo que hay en ellas es verdad.
Tomado de: https://www.jornada.com.mx/2026/09/01/politica/003n2pol
