Raúl Contreras Flores
Sábado 5 de septiembre
Circula en redes sociales un mapa de la República Mexicana en el que aparecen las imágenes de los 17 aspirantes a encabezar la Coordinación de los Comités de Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional en igual número de estados, junto con su respectivo nombre y el porcentaje de preferencia ciudadana obtenido en las encuestas. Aspirantes que, se presume, encabezan las listas en sus respectivos estados.
Hasta el momento, los cinco nombramientos realizados por la cúpula morenista coinciden con lo señalado en el referido mapa:
Aguascalientes: Nora Ruvalcaba Gámez
Campeche: Pablo Gutiérrez Lazarus
Colima: Rosa María Bayardo Cabrera
Querétaro: Santiago Nieto Castillo
Sinaloa: Imelda Castro Castro
De acuerdo con los datos contemplados en la citada infografía, la designación de los coordinadores estatales de la Defensa de la Transformación se está cumpliendo a cabalidad.
Aunque eso no significa que en el resto de los casos vaya a ocurrir lo mismo. Por ejemplo, en el estado de Chihuahua, la situación está muy complicada entre Andrea Chávez y Cruz Pérez Cuéllar, alcalde con licencia de Ciudad Juárez, a quien acusan de mantener relaciones cercanas con la gobernadora María Eugenia Campos Galván, y enfrentar más de 48 denuncias y procedimientos relacionados con su cargo como presidente municipal.
Como este caso, seguramente habrá otras entidades que se encuentren en la misma situación, como lo sería Michoacán, que cruza por las mismas circunstancias ante las pretensiones del gobernador, Alfredo Ramírez Bedolla, de heredar el cargo.
No deja de sorprender que el mayor porcentaje de las preferencias ciudadanas obtenido por los 17 aspirantes lo tenga la senadora con licencia, Ana Lilia Rivera Rivera, quien con el 45.16 por ciento a su favor se perfila a ser la próxima coordinadora de los Comités de Defensa de la Transformación en Tlaxcala. Su más cercano perseguidor a nivel nacional sería el campechano Pablo Gutiérrez Lazarus, ya nombrado coordinador, quien aparece con el 40. 21 por ciento de las preferencias ciudadanas.
Resultados de diferentes encuestas aplicadas en los últimos días confirmarían el triunfo de Ana Lilia Rivera y su inminente nombramiento en los próximos días.
No respetar la voluntad de la mayoría del pueblo equivaldría a violentar su soberanía, su dignidad, su deseo dar vuelta a su historia de sojuzgamiento.
La unidad a la que tanto se apela, tanto en Morena como desde Palacio Nacional, se debe construir sobre la base del respeto a la voluntad del pueblo y no, otra vez, sobre acuerdos cupulares en beneficio de los intereses de poderes fácticos.
La cruda exhibición que hoy a nivel nacional se hace de la entidad tlaxcalteca, sometida al dominio político de dos familias por cerca de 80 años, merece ser analizada a profundidad por quienes tienen entre sus manos en estos momentos cruciales el poder de decidir su destino: mantener en el poder a grupos oligárquicos o respetar la voluntad del pueblo de dar un giro y cambiar la historia política de su territorio.
La antidemocracia en Morena puede tener resultados funestos a corto plazo, y Tlaxcala ha dado contundentes muestras de cómo reaccionar ante las imposiciones de candidato a gobernador: Joaquín Cisneros Fernández-Alfonso Sánchez Anaya y Mariano González Zarur-Héctor Israel Ortiz Ortiz.
La memoria histórica no olvida.
