Foto: Cortesía
Raúl Contreras Flores
Lunes 20 de abril de 2026
En días pasados, durante la mañanera, la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo se pronunció porque “quien trabaje en el gobierno de México, cualquier (orden de) gobierno, y quiera participar como candidato, debe dejar el gobierno. No se puede ser servidor público y, al mismo tiempo, candidato, precandidato, querer ser coordinador de la (Cuarta) Transformación en un estado, en un municipio o en una diputación”. Postura que reitero el último jueves en el mismo espacio, al insistir en que todo funcionario que quiera competir por una candidatura “ya debe renunciar, porque no queremos que esté trabajando en el gobierno y haciendo campaña”. Y agregó: “hay que respetar las leyes electorales, por supuesto, que no haya anticipación. Hasta ahora nadie me ha venido a decir que tiene deseos de acceder a una candidatura, pero si es así, necesariamente deben dejar el gobierno”.
(https://www.jornada.com.mx/2026/04/17/politica/005n1pol)
Adelantado a este pronunciamiento, Carlos Augusto Pérez Hernández, presumiblemente presionado tras dar a conocer sus legítimas aspiraciones por convertirse en el candidato del partido Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) al gobierno de Tlaxcala, oficializó el pasado 9 de febrero a través de las redes sociales su renuncia a la titularidad del Fondo Macro para el Desarrollo Integral de Tlaxcala (Fomtlax). Cargo en el que sólo se mantuvo por cerca de 11 meses.
A diferencia de la ilegal como desesperada campaña construida desde las entrañas del poder para impulsar al imberbe alcalde capitalino, Alfonso Sánchez García, quien prefiere ignorar olímpicamente el exhorto pronunciado por la Presidenta Sheinbaum Pardo, Pérez Hernández se mantiene a la espera de los tiempos electorales marcados por su partido para iniciar abiertamente la labor proselitista que le permita obtener, entre los aspirantes masculinos, la mayoría de las preferencias. Condición que lo convertiría en el abanderado del partido guinda rumbo a la gubernatura del estado.
En caso de que la dirigencia nacional morenista decida respetar el género femenino en la contienda electoral en Tlaxcala, esto derivado de los contundentes resultados obtenidos en todos los estudios demoscópicos que sistemáticamente se han venido aplicando desde meses atrás, la inminente candidata sería la senadora Ana Lilia Rivera Rivera. Los resultados de la última encuesta aplicada por la empresa enkoll, publicados el 14 de abril del año en curso en el periódico “El Universal”, refieren que Ana Lilia Rivera cuenta con el 46 por ciento de las preferencias; Alfonso Sánchez García, 27%; Carlos Augusto Pérez Hernández, 12%; Josefina Rodríguez Zamora, 10%; y con un lejano 5% aparece el nombre de Óscar Flores Jiménez.
El sorpresivo crecimiento porcentual de Carlos Augusto Pérez no deja de llamar la atención, a pesar de remar contra corriente, en donde sobresale el rompimiento real con la gobernadora neomorenista, Lorena Cuéllar Cisneros.
No obstante, con el arribo de Citlalli Hernández Mora como presidenta de la Comisión Nacional de Elecciones de Morena, tras presentar en días recientes su renuncia a la titularidad de la Secretaría de las Mujeres, se espera que se restaure el orden y se establezca “piso parejo” para todos quienes aspiren a ocupar una candidatura a un cargo de elección popular. Lideresa con una amplia experiencia en la construcción de alianzas electorales y la negociación política con los partidos aliados, PT y PVEM. Además de que, presumiblemente, habrá de dar cumplimiento a los acuerdos establecidos por la dirigencia nacional en el proceso electoral de 2021. Entre éstos, la asignación de candidaturas a diferentes cargos de representación popular que habrían quedado comprometidas.
En el caso de Tlaxcala, es por demás evidente el derroche de recursos económicos, humanos y materiales aplicados en la ilegal campaña proselitista de Alfonso Sánchez García. El uso del aparato del gobierno lorenista para trabajar en favor del hijo del exgobernador Alfonso Sánchez Anaya. La presión ejercida sobre los empleados de gobierno para dar “like’s” y hacer comentarios positivos en sus redes sociales, en las que también son forzados a compartir información oficialista. Factores que, de alguna manera, han inflado a su favor los resultados arrojados en las encuestas.
“Castigado” por Lorena Cuéllar Cisneros, el desobediente y también expresidente municipal de Tepetitla podría incrementar de manera sustantiva su aceptación entre los electores en el momento en que Citlalli Hernández cumpla con la misión de “meter en cintura” a los funcionarios que ponen oídos sordos a los llamados de la Presidenta Claudia Sheinbaum. Es decir, forzar a que éstos renuncien a su cargo desde donde presuntamente desvían recursos del erario para aplicarlos en su campaña proselitista, tal como podría ser el caso de Alfonso Sánchez García.

