Foto: tomada de Internet
Raúl Contreras Flores
Lunes 11 de mayo de 2026
Retomando una de las frases célebres del expresidente Luis Echeverría Álvarez: “ni nos beneficia ni nos perjudica, sino todo lo contrario”, así se podría establecer el parangón con la postura asumida por el todavía secretario de Finanzas del estado de México (Edomex), Óscar Flores Jiménez, quien, a la fecha “ni se sube ni se baja” de sus aspiraciones por convertirse en el candidato morenista al gobierno del estado de Tlaxcala.
Tras la polémica mediática desatada a raíz de las declaraciones hechas en una entrevista colectiva después de haber entregado, en representación de la gobernadora Delfina Gómez Álvarez, a finales del pasado mes de abril la cuenta pública 2025, varios medios locales y del Edomex de inmediato lo “bajaron” de la contienda interna morenista en Tlaxcala.
No obstante, Flores Jiménez en ningún momento de la entrevista afirmó que no buscaría la candidatura de Morena a la gubernatura. Para este columnista, el aún funcionario estatal simplemente mostró respeto y lealtad a la gobernadora y al cargo que le fue confiado por la misma mandataria.
Que le alcancen los números para obtener la candidatura guinda es otro tema. Eso dependerá del trabajo y la estrategia que logre implementar su equipo de asesores y colaboradores. Al respecto, se dice que su notoria ausencia pública obedece a la decisión de respetar los tiempos electorales establecidos por la dirigencia de su partido. Es decir, que ha optado por asumir una rigurosa disciplina partidaria.
Aunque Óscar Flores Jiménez aparece en las encuestas con un mínimo porcentaje en las preferencias, lo cierto es que, en el caso de los aspirantes masculinos, los porcentajes “alcanzados” por el alcalde capitalino, Alfonso Sánchez García, han sido severamente cuestionados por la opinión pública. Cifras poco o nada creíbles las “obtenidas” por el hijo del exgobernador, Alfonso Sánchez Anaya, que cifrarían las esperanzas del también extitular de la Unidad de Administración y Finanzas de la Secretaría de Educación Pública (SEP), durante el sexenio de Andrés Manuel López Obrador, por resultar ganador en la contienda electoral interna de Morena en Tlaxcala.
Lo hemos dicho en reiteradas ocasiones en este espacio y hoy lo volvemos a repetir: si la elección del candidato (a) a la gubernatura de Tlaxcala, efectivamente se decidiera mediante la aplicación de encuestas, sin duda, la ganadora absoluta sería la senadora Ana Lilia Rivera Rivera.
Fuentes al interior de Morena con conocimiento del tema, aseguran que los resultados obtenidos por la misma dirigencia nacional apuntan hacia el mismo resultado arrojado por las encuestas que diferentes empresas han aplicado desde tiempo atrás.
Sólo la resolución de los altos mandos morenistas de que la candidatura debe recaer en un masculino podría, literalmente, “arrebatar” la victoria a Ana Lilia Rivera. Lo que significaría un duro revés a la decisión y preferencias de las mayorías en Tlaxcala.
Difícil paquete por resolver para Ariadna Montiel Reyes, la nueva presidenta nacional del partido fundado por el entonces líder social, Andrés Manuel López Obrador. Hoy ferozmente perseguido por las huestes ultraderechistas nacionales y del extranjero que ansían la injerencia e invasión del gobierno estadounidense en nuestro país. Campaña promovida de manera intensa por prácticamente todos los medios de comunicación conservadores y tradicionalistas, de espíritu proimperialista.
Mientras tanto, Óscar Flores Jiménez “ni se sube ni se baja” de sus aspiraciones por alcanzar la candidatura de Morena a la gubernatura del estado. Si se opta por el género masculino podría dar la gran sorpresa. Al tiempo.

